Proteína en polvo y adolescentes ¿Le dejo?

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Hoy tocamos el tema de la proteína en polvo y adolescentes. Por desconocimiento del ambiente del fitness, muchos padres se asustan cuando su hijo que lleva poco tiempo en el gimnasio les dice que quiere suplementarse con proteína en polvo (whey o concentrado de proteína de suero de leche). Algunos recelan ¿Será eso de los anabolizantes esteroides que se meten los gigantes que salen en la tele? ¿Eso es malo para su salud? ¿Se está intentando dopar el niño?

¿Le dejo tomarla o no?

De momento no le puedes decir que sí, ni le puedes decir que no. Básicamente no sabes de qué estás hablando, por tanto no sabes qué le estás permitiendo o qué le estás negando. A eso vamos a dedicar este post. A darte información para que puedas tener una opinión formada como padre/madre.

Proteína en polvo y adolescentes ¿Representa alguna amenaza?

La proteína en polvo es un alimento, es un derivado lácteo. No hay más. Cuando se elabora el queso, las empresas queseras prensan ese queso y el agua que sale y se aparta es el suero de leche. Ese suero, se somete a temperatura para provocar una evaporación de la parte líquida y se obtiene la proteína del suero de la leche concentrada. Ese concentrado proteico se llama proteína concentrada de suero de leche o Whey, que es lo que quiere tomar tu hijo/a. Su popularidad en el fitness se debe a que es la proteína que se asimila más rápido (especialmente interesante justo después de un entrenamiento) y que se asimila en mayor proporción (el mayor valor biológico conocido). Se puede decir que la proteína en polvo es un súper alimento. Es un alimento natural, un derivado más de la industria de los lácteos, que se ve optimizado por una serie de procesos de filtración. La relación proteína en polvo y adolescentes no tiene por qué preocuparte desde un punto de vista saludable: es simplemente comida y además de altísma calidad.

Proteína en polvo y adolescentes ¿Es necesaria?

Esto ya es harina de otro costal. La industria del fitness es muy potente y nos hace creer que si no tomas mil suplementos (que no suelen ser baratos) no llegarás ni al rendimiento ni al físico que tú quieres conseguir de este deporte, que es más bien un estilo de vida. Y esto ya no es tan cierto.

Lo que va a determinar si una proteína en polvo es necesaria o no para un chaval de 16 años es su alimentación diaria. Si ese sujeto come una ración de proteína en cada comida que hace, de forma que consuma un cometido diario capaz de cubrir sus requerimientos (por edad, peso, objetivo, nivel de actividad, degradación muscular por entrenamiento…) no tiene que tomar proteína en polvo. Si por el contrario, el ajetreo diario, el tipo de comida que preparas en casa etc. no le alcanza para cubrir esa necesidad especial un poco más elevada de proteína que él/ella pueda tener por su actividad física y su objetivo de hipertrofia (desarrollo de más cantidad de masa muscular), entonces puede ayudar a su dieta diaria con un suplemento extra, un aporte en forma de proteína en polvo.

Conclusiones

  • Es crítico conocer el balance energético del deportista, sea adolescente, adulto o anciano. Tienes que saber cuánta energía precisas a lo largo del día para saber cúanta tienes que ingerir. También es necesario saber qué tanta proteína necesitas consumir al día para crear masa muscular. Cuántos gramos al día. Sin esa información no puedes saber si estás comiendo mucha o poca proteína. Por eso necesitas un plan de alimentación y entrenamiento que vayan de la mano. Si tienes dudas con esto escríbeme a info@rutinasfitness.com y te explico lo que necesites encantado. Si lo prefieres, también puedes seguir mi cuenta de Instagram y allí hablamos por privado.
  • Una vez conocido el dato anterior, estarás en mejores condiciones de evaluar con tu hijo/a si realmente necesita esa proteína en polvo o no. Valora lo que coméis en casa. Supón que tu hijo/a necesita consumir 115 gr/día de proteína y entre leche, pescado, pollo, huevos, ternera, legumbres, queso, cerdo, yogures… a diario alcanza esa cifra. Entonces no tiene necesidad de comprar una proteína de suero de leche. Sería un sobreexceso. Por el contrario, si ves que no coméis bastante proteína al día, podéis comprarla y reforzar aquellos días en que se ha comido más arroz, cereal, patata, verdura, pasta… alimentos ricos en carbohidratos (también interesantes para él/ella) pero menos proteína. Ese día, podemos tomar sin problema un batido de proteína para completar nuestro cometido diario de proteína. Es decir, que la proteína en polvo y adolescentes es una relación en la que habrá días en que sea necesaria y días en que no. No hay que tomarla como un mantra o una religión inmediatamente tras el entrenamiento.
  • No des cabida a mitos negativos ni positivos. No albergues ningún temor ante la proteína en polvo. Solo es comida.  Cuando llega a tu hígado, él no sabe si viene de un filete de solomillo o de un huevo entero. Él solo ve proteína y la utiliza para los fines que necesita (no solo musculares). No alimentes mitos desinformados ni pienses en esteroides ni cosas raras porque no tiene que ver. Explica a tu hijo/a que tan solo es comida, para que él tampoco crea en mitos en este caso ideales, que le hagan pensar que tomando eso ya será el nuevo Arnold, porque no va a pasar.

Como padre (no de adolescentes, pero padre) espero que te sirva de mucho esta información, e insisto en que me puedes preguntar lo que necesites para resolver cualquier duda respecto del entrenamiento y evolución en el fitness de tus hijos. Es un estilo de vida que merece mucho la pena, pero como todos, se lleva mejor cuanta más información, cuanta más ciencia y conocimientos vayan adquiriendo en el camino. Para eso estamos.