Los mitos más absurdos del fitness tienen que ver con la demonización de los carbohidratos. Muchos creen que los carbohidratos engordan. “Si como carbohidratos me saldrán michelines” o aquella otra de “los carbohidratos se convierten en grasa” o también la de “los hidratos después de las seis engordan” y así una sucesión de tonterías más que se escuchan a diario, en los gimnasios y fuera de ellos. Es conversación de pasillo tan habitual como poco documentada.

Cualquier persona, necesita una cantidad de energía diaria para vivir y desempeñarse. Esa cantidad se expresa en calorías. Pongamos por ejemplo a una mujer que al día gasta 2135 calorías totales. Si come más de esa cantidad, engordará, si come por debajo de la cifra, perderá grasa y si come esa cantidad mantendrá su peso. Es una explicación simplista, pero puede valer en rasgos generales.

Los carbohidratos ni engordan ni dejan de engordar. Aportan energía. Tienes que saber cuánta energía necesitas, cuánta gastas y elegir las raciones inteligentes de comida Clic para tuitear

La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Si ingieres más calorías de las que quemas, tu cuerpo la almacenará en forma de grasa. Tanto si te pasas de calorías a base de Doritos como si lo haces a base de brócoli, el resultado es igual, el exceso de energía se almacena.

El quid de la cuestión es que pasarse de calorías a base de brócoli te exige comer cuatro kilos de brócoli al día mientras que con Doritos y pasteles te pasas sin darte ni cuenta. Una bolsa y dos pasteles y ¡pum! ya tienes toda la energía consumida.

Conclusiones:

  • Lo que engorda o adelgaza es el balance energético: calorías que entran vs #calorías que salen. Da igual si son carbohidratos, proteínas o grasa. Es el total energético lo que determina subir o bajar de peso.
  • Los carbohidratos son un reino complejo, porque carbohidratos contiene una sana manzana y una tarta de tiramisú. El fondo de la cuestión es que si te comes una manzana quedarás saciado/a a cambio de 40 kcal y si te comes un trozo normalito de tarta tendrás 500 kcal… y peor, si te da por repetir, tu postre supondrá la mitad de calorías que necesites para todo ese día.
  • Además una tarta o un helado no tienen densidad nutricional. Producen un pico de insulina alto al que seguirá una bajada que nos provoca tener hambre poco tiempo después. Las subidas y bajadas bruscas de azúcar en sangre provocan hambre constante.

Por eso, los carbohidratos ni engordan ni dejan de engordar. Aportan energía. Tú tienes que saber cuánta energía necesitas, cuánta energía gastas y, desde ahí, elegir las raciones inteligentes de comida (me da igual carbos, que proteínas que grasas) en función de las calorías que aportan vs las que tú puedes ingerir.

Puedes subir y bajar de peso comiendo carbos. La clave está en las raciones y en la procedencia que elijas.